CÓMO SE USA
Es una sal para terminar, no para disolver.
El grano grueso se disuelve lento, y por eso brilla al final, cuando el plato ya está servido: sobre un jitomate en rebanadas, un aguacate, un huevo, una carne recién salida de la parrilla. Hasta sobre chocolate o caramelo.
Tómala con los dedos, aplástala un poco entre el pulgar y el índice, y déjala caer.
Dónde NO la recomiendo: en repostería, masas o salsas donde necesitas que se disuelva parejo y medir con precisión. Para eso usa una sal fina, no desperdicies esta ahí.
Cuánto dura: 175 g de sal de acabado te duran meses. Es de pizca, no de cucharada.